
Hola a todos después de un tiempecillo vuelvo con un microrrelato que hice hace tiempo pero que quiero compartir con vosotros. Deseo que os guste.
CARNE FRESCA
El centro comercial había quedado en penumbra y el colorido y alegría de un día de fiesta se había convertido en frialdad y tristeza al caer la noche. Permanecíamos escondidos los tres en una caseta de campaña, sin mayor compañía que nuestras mochilas y unas linternas, sin hacer ruido intentando superar nuestros miedos a cambio de encontrar la prueba que buscábamos. Se había rumoreado que un terrible asesino rondaba por nuestro pueblo y pedro se había obcecado en que lo había visto trabajando en el centro de carnicero. Una vez que todos se marcharon salimos sigilosamente y con solo sonido de fondo de los ladridos de los perros de los guardas nos fuimos acercando a la zona de despiece que surtía a la carnicería. aguardamos tras unas puertas blancas y frías que recordaban a las de un quirófano y empezamos a escuchar extraños ruidos… ¡nooooo! ¡nooo! Una voz desgarradora helaba nuestros corazones cada vez que pronunciaba alguna palabra. Al fondo, un brillar constante de una hoja afilada encendía toda la cámara como un faro. Fuimos a gatas en silencio hasta colocarnos detrás de un mostrador, pero pedro se apoyó en una bandeja y la hizo caer al suelo. ¡Quién anda ahí! Rápidamente pedro empezó a respirar agitadamente y le pusimos la mano en la boca. Era inevitable, poco a poco notamos el vaho de su respiración acercándose a nosotros y empezamos a arrastrarnos para intentar salir. Seguidme- dijo pedro, le hicimos caso y cuando entramos en otra sala más cálida estaba el carnicero esperándonos. Empalidecimos como muertos vivientes y más cuando la puerta se cerró a nuestra espaldas.
De repente el carnicero dijo:
-muy bien pedro, lo has hecho muy bien hijo mío, veo que tenemos carne nueva y fresca.
-Si papá como tu me has enseñado
¡noooooooooooooooooooooooooo!
EL ILUSIONISTA








No hay comentarios.:
Publicar un comentario